Por Fernando Urrea
Los viajeros experimentados, los turistas escaldados, los pasajeros frecuentes de vuelos internacionales tienen la buena costumbre de facturar la maleta y llevar en el equipaje de mano un kit completo de ropa por si las moscas. Las moscas son esos veinticinco millones -25- de maletas perdidas en los aeropuertos el año pasado. Veinticinco millones, de los que se han recuperado menos de uno. La mitad de las pérdidas se producen en los traslados y casi un tercio se queda en los aeropuertos de origen. Se desconoce el número de robos. La imagen del aeropuerto y del destino, por lo suelos. Es fuerte que se empleen ingentes recursos en la arquitectura y decoración de los aeropuertos y no se disponga de sistemas de tecnologÃa punta en etiquetado, manipulación, distribución y vigilancia de equipajes. El transporte aéreo se vanagloria de ser el más seguro, pero en cuestión de equipajes es el menos fiable. Es proverbial la mirada de muchos usuarios sobre la puerta de entrada de la cinta de distribución ¿Vendrá o no vendrá? Mientras esto no se arregla, por si acaso, doble equipaje.
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