Tomás Cano.
15/4/09.- Magníficas palabras las de Simón Pedro Barceló en el periódico Expansión, analizando la crisis o tal vez eso pretende hacernos creer.
Pero cómo va a crecer la oferta si lo que ha caído es la demanda, cómo puede crecer la oferta si no hay demanda, si quiere analizar la crisis que al menos mencione cómo reactivar la demanda para no cercenar la oferta. No hay por dónde cogerlo. Y que lo diga alguien que dirige un imperio turístico, lo único que demuestra es que ni él mismo sabe dónde va.
¡Cuántos coches! ¡Cuántas fortunas! ¡Cuánta miseria! Y estos sin enterarse.
Estrategia conservadora, dice el empresario es lo que hace falta para paliar la crisis, y la oferta debe disminuir. Eso sí, sin que cierren establecimientos, pero cómo disminuimos la oferta sin cerrar establecimientos. Creo que esta es la mejor forma para que una mañana cualquiera te desayunes con estas palabras, te entre la risa y esperar a dejar de reír para poder si quieres terminar de leer tanta tontería dicha por un hombre que se viste con corbata.
Cuánto añoro a los grandes pioneros turísticos españoles, éstos todavía sabían cómo hacerse el nudo de la corbata.
Cuánto médico de quimeras existen que te dejan perplejo porque olvidan que hay que considerarse en el mundo como un forastero, o como si estuvieras de paso. Y cuéntate entre los muertos.
Esta crisis sólo demuestra una cosa: la falta de confianza del ser humano en los que dirigen empresas o manejan gobiernos, porque la división entre unos y otros es cada día mayor.
Preferente.com Diario para profesionales del Turismo