Alitalia está este jueves en huelga. Pero da igual, la compañía tiene que negociar con los mismos sindicatos que han paralizado el 60 por ciento de los vuelos, porque porque sin ellos no puede hacer nada. Así que, pese a todo, Cramer Ball, el director general, tiende una mano abierta al diálogo con los trabajadores.
Este es el mensaje que, pese a las protestas de los trabajadores, la compañía aérea sigue enviando a la plantilla: diálogo y puertas abiertas a los sindicatos.
Sin embargo, la empresa sabe que tiene que cambiar su modelo de negocio y que ello pasa, probablemente, por prescindir de parte de la plantilla e, incluso, por renogociar las condiciones de algunos de sus integrantes.
A día de hoy, el conflicto es total, con una espada de Damocles a punto de caer en la empresa, y es que sin plan de negocio nuevo no hay dinero y sin dinero el plazo para operar acaba algún día de abril.
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