Desde hace semanas se habla insistentemente de que España está ya negociando el rescate con la Unión Europea y hay incluso quien apunta a que será a mediados del mes de septiembre cuando el Gobierno lo solicite formalmente, extremos todos ellos desmentidos por el Ejecutivo.
La petición de ayuda al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera supondría estar sujeto al cumplimiento de una serie de condiciones, amén de nuevos recortes y quien sabe si nueva subidas de impuestos, pero ¿qué efecto tendría en el turismo? Según el profesor Josep Francesc Valls el impacto de un rescate en el sector sería prácticamente nulo.
“Un rescate a España va a tener poco efecto en el turismo porque es una elemento que está al margen de las vicisitudes económicas”, explica a preferente.com este catedrático del Departamento de Marketing de ESADE, quien asegura que “el rescate es algo que afecta directamente a la marca país, a las finanzas, a la valoración que se haga de un listado de negocios, pero no al sector turístico”.
Valls apoya su teoría sobre el nulo efecto que tendría que España pidiera ayuda a Europa en lo que ocurre actualmente en Grecia, el primer país en solicitar el rescate, y “al que la gente no ha dejado de viajar”. “España no es un país en ruina, ni sufre un corralito, es consistente al igual que el turismo que es muy valorado a nivel internacional”, apostilla.
Destino refugio
El profesor Valls recalca además que España “tiene una tradición consolidada de más de 20 años como destino refugio de otros conflictos” tal y como se pudo ver durante la guerra de la antigua Yugoslavia que “desvió a muchos turistas hacia nuestro país” o durante la Primavera Árabe.
“El terrorismo, las guerras y las catástrofes sí tienen un gran impacto en el turismo, no solo porque dificultan el viaje de las personas si no por el componente psicológico que llevan aparejado, pero lo económico tiene poco que ver con esa valoración psicológica”, apunta el también creador del Centro de Dirección Turística de Esade.
Preguntado sobre si alguno de los subsectores que forman el mundo turístico (hoteles, agencias de viajes, touroperadores, …) podría verse más afectado en el que caso de que España solicitara finalmente el rescate, el profesor Valls niega rotundamente.
Tendremos el turismo que quieran los ingleses, es decir, borrachos y hooligans meandose por nuestras calles y dejándose los cuernos con el balconing. Todo gracias al dúo sacapuntas y a los 4 pringaos que les ríen las gracias.
Eso de que una intervencion no tiene impacto en el turismo es falso, eso si el efecto puede ser de diversos tipos segun el impacto de la intervencion, por ejemplo conozco mucho gente que no ha ido a Grecia al observar como la gente se quema en la plaza Syntagma. A Italia y Portugal hay gente que ha cancelado reservas por miedo a huelgas o problemas sanitarios o de servicio. Lo mismo pasará en España.