Impresionantes imágenes de los astilleros de Aliağa, en Turquía, donde el número de barcos de cruceros se ha incrementado de manera sustancial con motivo de la terrible crisis provocada por la pandemia.
Buques de Carnival y Pullmantur, entre otras compañías, han acabado en estas u otras instalaciones para ser convertidos en chatarra. Allí, los trabajadores desarman y reciclan cada parque de estos enormes hoteles flotantes. Se trata de “uno de los trabajos más peligrosos del mundo”.
Cementerio al que llevó royal caribbean de forma unilateral los barcos de Pullmantur. Dejando deudas en España pero llevándose el dinero del desguace. Vergüenza de americanos